El Camino Biblico Para Llegar Al Cielo

 

EL CAMINO BIBLICO PARA LLEGAR AL CIELO

Cada persona es única y ve la vida a su propia manera. Pero, todos sabemos que algún día nuestras vidas acabarán. ¿Van todos al Cielo? ¿Puede una persona tener la seguridad de su destino eterno? La Biblia habla claramente. ¡Puedes estar seguro de tu destino eterno! “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna..” 1 Juan 5:13. La mayoría de las personas nunca leen o escuchan lo que dice la Biblia sobre la vida eterna.  Las siguientes verdades se han tomado de la Santa Biblia.

1. Todos Somos Pecadores

“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios." Romanos 3:23. Somos pecadores desde el nacimiento. La Biblia dice en la Epístola a los Romanos que el pecado comenzó con Adán, el primer hombre.  “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron." Romanos 5:12. Adán desobedeció el mandato de Dios. La naturaleza pecaminosa de Adán se pasó a toda persona que nació desde entonces. Todos heredamos la naturaleza pecaminosa de Adán. Todos somos pecadores por decisión propia. Pecamos cuando decidimos hacer lo malo. Todos somos culpables en que desobedecemos a Dios en nuestros acciones, actitudes, y pensamientos. “...al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado." Santiago 4:17.

2. La Paga Del Pecado Es Muerte

“Porque la paga del pecado es muerte; mas el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." Romanos 6:23. Debemos entender dos cosas sobre el tema de la muerte: La muerte física es cuando dejamos de vivir físicamente en la tierra. Romanos 6:23 habla de la muerte espiritual, que se llama “la muerte segunda.” Si tú mueres sin recibir el regalo divino de la vida eterna, experimentarás esta “muerte segunda”, separado eternamente de Dios. “Y la muerte y el infierno fueron lanzados en el lago de fuego. Ésta es la muerte segunda. Y él que no fue hallado escrito en el libro de la vida fue lanzado en el lago de fuego. " Apocalipsis 20:14,15.

3. Jesús Murió Por Ti

“Mas Dios encarece su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." Romanos 5:8. Jesús jamás pecó, pero Él se cargó con tu pecado. Él murió en tu lugar para pagar el precio (paga) por tu pecado.  “Al que no conoció pecado (Jesús), por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” 2 Corintios 5:21. No solamente murió el Salvador en la cruz por ti, sino que fue sepultado y resucitó al tercer día venciendo así la muerte. “Porque primeramente os he entregado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras .” 1 Corintios 15:3.

4. Debes Recibir Por Fe A Jesucristo

“Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” Romanos 10:9. Jesús murió en la cruz como un Sustituto y pagó tu deuda para que tú pudieras tener la vida eterna en el Cielo. Entonces la pregunta lógica es… ¿Qué debo hacer para recibir el regalo de la vida eterna? Primero, tienes que abandonar la confianza de poder salvarte a ti mismo por medio de tus propias buenas obras, el bautismo, membresía, de alguna iglesia o cualquier mérito personal. La Biblia dice que ¡la salvación viene por medio de recibir a Jesucristo por fe como Salvador personal solamente, y no por las buenas obras! “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glorié.”  Efesios 2:8,9. Segundo, tienes que confiar en Jesús y nada más. Creer en Jesús involucra el cambio de la fe que has tenido en tus propios esfuerzos y obras, depositando tu fe de corazón en Jesucristo como el único medio de salvación.

Ahora mismo, donde quiera que estés, puedes recibir a Cristo. Llame en el nombre de Jesucristo, y pidele perdón para salvar su alma. “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo." Romanos 10:13. Puedes orar como así:

“Señor Jesús, reconozco que soy un pecador y que merezco ir al infierno. Creo que tú moriste en la cruz para salvarme del castigo eterno. Yo creo que resucitaste de entre de los muertos al tercer día. Señor, desde ahora, no confiaré más en mis propias buenas obras para salvar mi alma. Mejor deposito en ti solamente mi fe de corazón para recibir el perdón de mis pecados y el regalo de la vida eterna. Sálvame, Senor. Todo te lo pido en el nombre de Jesús. AMÉN”

 

Si acceptó a Cristo como su salvador, por favor envíanos un mensaje para que podamos regocijarnos con usted, y orar por usted en su nueva vida espiritual.